Dramaturgia y Guión de cine
Cómo se cuenta una historia es un asunto que trasciende los medios. Da igual si la narración ocurre en una página, en un escenario o en una pantalla.
La materia prima de la narración son las acciones de unos personajes que pronuncian ciertas palabras, de manera que esas entidades, asuman la froma que asuman, se comportarán de la misma manera: realizarán ciertas acciones, y dirán ciertas palabras.
El teatro y el cine tienen especificidades a las que conviene atender.
En el teatro, por ejemplo, el punto de vista tiene tendencia a estar fijo: el espectador en su butaca se resiste a cambiar el lugar virtual desde el que se contempla la acción. El cine narra de una manera más parecida a la de la literatura.
Sin embargo, tanto el cine como el teatro exigen que la escritura se presente de una manera peculiar: no se escribe para el destinatario final de la obra terminada, sino para un profesional que hará una puesta en escena o una puesta en pantalla del texto.
El autor teatral o el guionista de cine escriben para un equipo de profesionales a quienes hay que trasmitir con precisión qué es lo que se quiere hacer en la escena o en la pantalla.
Un taller de dramaturgia o de guión de cine trabaja, además de los temas de narración comunes en la escritura creativa de ficción, sobre algunos temas específicos:
-Acción.
-Diálogos.
-Secuenciación: escenas, tomas, continuidad.
-Formateo: programas de escritura para cine y teatro.
Una parte importante del trabajo de escritura tiene que ver con el relacionamiento con el ambiente de la producción de espectáculos o películas. La correcta presentación de guiones, y, en el campo del cine, los diversos modos de exposición de la idea (sinopsis, tratamiento, pitching) forman parte de los contenidos del taller.
Un taller de dramaturrgia o un taller de guión son talleres en los que los temas de la narraciñón creativa se enriquecen con recursos y abordajes de formato específicos de esos medios.
Es común que autores de novelas y cuentos fracasen a la hora de escribnir guiones para teatro. No es tan frecuente que ese problema ocurra con los guiones de cine. En Hollywood los productores recurrieron primero a los dramaturgos para buscar guionistas (la película de los hermanos Coen Barton Fink muestra con vividez lo que ocurría con un dramaturgo metido a guionista), pero luego buscaron cuentistas, especialmente escritores de revistas populares y también gente como Francis Scott Fitgerald (que cuenta su experiencia a través de su notable personaje Pat Hobby, un guionista fagocitado por el sistema) y Raymond Chandler, autor de algunos buenos guiones clásicos.
El escritor inglés David Lodge cuenta con sutileza y precisión las dificultades del gran cuentista y novelista Henry James para adaptarse a la escritura de obras de teatro, en su novela ¡El autor, el autor!.


En los talleres de dramaturgia o guión de cine, el tallerista aprende a narrar una historia con las herramientas específicas del oficio. Adquiere la habilidad de escribir un guión profesionaolmente presentado, y se entrena en la presentación oral de su proyecto (pitching).
También accede a programas específicos de escritura y realización de storyboards.
Los talleres de dramaturgia y guión pueden ser realizados como extensión de un taller de narración creativa, en sus versiones presencial u on line.
