Qué es escribir
Escribir es pensar.
En nuestro taller creemos que no se piensa y luego se escribe lo que se ha pensado, sino que simplemente se escribe, y eso es pensar.
Creemos que un taller de escritura no puede basarse en el análisis de textos de la manera que lo hace un curso de literatura. Un taller de escritura es un espacio de intercambio entre escritores, y no un espacio de comentarios entre lectores.
Escribir es pensar, y no aplicar una técnica para trasmitir un pensamiento.
Un escritor no tiene una idea y luego la escribe: un escritor escribe, y el resultado de su escritura es su idea.
En nuestro taller creemos que alguien que escribe para trasmitir una idea que tenía antes de empezar a escribir es un copista. Porque sostenemos que escribir es pensar, y por lo tanto, toda idea que no surja de la escritura es una idea anterior. Esa idea anterior, aunque el que la escribe no sepa, ha sido escrita antes por alguien. Alguien que pensaba escribiendo. Un escritor.
Escribir es pensar. Se parece al zazen, la meditación de los budistas Zen japoneses, que es la misma que la de los Chan chinos. Cuando se le pregunta a un monje Zen qué hay que hacer para meditar, ellos responden con una serie de indicaciones de cómo sentarse. "Sí, sí, está bien -suele responde el lego- pero, ¿cómo se medita?". El monje comienza a parecer idiota: repite las instrucciones para sentarse.
"Zazen" significa "Zen sentado", es decir: meditar sentado. ¿Y qué es zen? Zen es estarse quieto. Por ejemplo, sentado. ¿Pero sentado haciendo qué? -casi grita uno, desesperado-. Sentado estando sentado. No es tan difícil, ¿no?
Escribir es una actividad que exige una serie de aceptaciones similarmente circulares y cerradas en sí mismas: para escribir sólo es necesario sentarse.
[Por cierto, vendrán quienes traigan la imagen de Balzac, o de Hemingway, que escribían parados (Balzac, probablemente para escapar más rápidamente de maridos celosos y acreedores exaltados; Hemingway para construir su personaje de autor aventurero, incapaz de aposentarse), pero no importan la excepciones: sentarse es una figura.]
Sentarse a escribir significa lo mismo que sentarse a meditar: estar ahí, para eso. ¿Pero qué es eso? Eso es estar ahí. Zazen.
[El artículo de Bradbury sobre el Zen y el arte de escribir dice cosas un poco diferentes]
Escribir es pensar.
Nuestro taller de escritura es un espacio para intercambiar ideas con otra gente que piensa. Aquí no se aprende a escribir si no se aprende a pensar.
¿Por qué casi todas las películas se parecen, por qué casi todos los libros son iguales? Quizá porque se realizan creyendo que antes de la escritura hay una idea, algo que está por ahí, flotando en platonlandia, a la espera de alguien que, disponiendo de una técnica, pueda transferirla al papel.
No: escribir es pensar, de manera que basta con saber trazar la A y la B y la C y el resto de las letras del alfabeto para empezar a escribir, es decir a pensar.
Esta manera de ver la escritura es la que sostiene la frase que está ahí arriba, encima de cada una de las páginas de este sitio: "Lo peor que has escrito es mejor que lo mejor que no has escrito". Porque escribir es una actividad. Pensar es una actividad física. Creer que hay que esperar a tener ideas para ponerse a escribir es la ruta más corta hacia la inactividad.
Hay que escribir, ya, ahora mismo, porque escribir es pensar.

